Medicina ha recibido este año 2.916 solicitudes para tan sólo 190 plazas ofertadas.
En Valladolid, 567 desempleados reclaman empleo como personal sanitario.
La Universidad de Valladolid publicaba la semana pasada el primer listado de admitidos para el curso 2009-2010. De ellos se desprendía el dato de que, de cada 3 solicitudes, 2 las acaparaba Ciencias de la Salud. En el 2005 la Facultad de Medicina recibió 1.029 solicitudes de ingreso. Cuatro años más tarde, se presentan 2.916 peticiones para el curso 2009-2010. Se ha producido, en este período de tiempo, un incremento de casi 2.000 demandas. ¿Qué ha pasado para que se hayan disparado el número de alumnos que deciden formarse en Ciencias de la Salud? Las respuestas son muy variadas.
Los motivos vocacionales o la tradición familiar son algunas de ellas, pero la primera que los universitarios ofrecen es «sabía que iba a encontrar trabajo». Muchos de los alumnos ven en las carreras de medicina una futuro laboral lo que provoca que, ante la duda, muchos de ellos se decanten por estos estudios. No se trata de un caso aislado en Castilla y León, es un suceso que se da en toda España. El decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid, Ricardo Rigual, califica esta situación como «un efecto llamada» ya que «desde hace tres o cuatro años la sociedad ha visto que hacen falta médicos. Parece como si estudiar medicina supusiese una garantía de trabajo y los estudiantes hubiesen visto un nicho de mercado a ocupar». Advierte también de que hay que tener cuidado porque «estamos alimentando un poco que gente que sería excelente en otras actividades quieran hacer medicina».
Las facultades, aunque esperaban este aumento de la demanda, no pueden hacer frente a esta avalancha y se han vuelto muy selectivas, encontrando la solución en el aumento de la nota de corte, en algunos casos, a límites inalcanzables para muchos como en la Universidad de Oviedo que posee la criba más alta con un 9,09. En general, las barreras no son inferiores a un 8 como media de selectividad y bachillerato. Esto ha provocado que muchos estudiantes hayan tenido que renunciar a la medicina y entrar en otra carrera por «falta de décimas», como reconoció un joven universitario a este periódico. La Conferencia de Rectores de Universidades de España (CRUE) junto con el Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) han elaborado una herramienta de consulta en Internet, la Guía oficial de titulaciones y postgrados de las universidades de España, en la que, un estudiante que quisiera estudiar medicina con una nota media de 9,5 podría acceder a los centros formativos especificados en la tabla de la izquierda. Ante esta situación, en Valladolid, la Facultad de Medicina ha incrementado su número de plazas ofertadas de 135 a 190 en los últimos 5 años pero no cree que pueda hacer frente a un nuevo aumento sin recibir más recursos puesto que, para las ampliaciones anteriores, «no hemos recibido ni medios, ni recursos materiales para el laboratorio, ni tampoco más profesores». «Nosotros aceptamos que nos digan que incrementemos dentro de un orden, pero lo que no podemos hacer es bajar, en ningún caso, la calidad de nuestros licenciados en medicina», puntuó Rigual. Las universidades están al límite, no sólo por la falta de recursos para poder atender a toda esta demanda sino también por el envejecimiento de las plantillas de sus profesorado. «Cada vez tenemos menos profesores clínicos y más dificultades para que se interesen porque el sistema de acreditación para ellos es complicado», comentó el decano. En el caso de la Escuela Universitaria de Enfermería de Valladolid, en un año el número de solicitudes ha pasado de 1.108 a 1.498 mientras que el número de plazas ofertadas se ha mantenido en 130.
Administración Pública
La Consejería de Sanidad de la Junta es consciente de la situación tanto de demanda de formación como laboral. El consejero de Sanidad, Francisco Javier Álvarez Guisasola, recordó que en enero del 2008 presentó un estudio sobre las necesidades de médicos especialistas en Castilla y León hasta el año 2017. En él se pretende determinar el número óptimo de plazas de nuevo ingreso para ofertar en las facultades de Medicina de Castilla y León, ya que «el incremento de dicha oferta permitirá lograr el equilibrio entre la oferta de formación pregrado y postgrado», comenta el consejero. «La Junta entiende que la cifra aconsejable de nuevos alumnos de Medicina es de 200, a repartir en las dos facultades e incrementándose de forma paulatina hasta el curso 2011- 2012. De momento, el año pasado se aumentaron en 35 plazas, y para este período académico se han previsto otras 50, veinticinco cada una. Este dato significa que se está cumpliendo el compromiso de incrementar el número de estudiantes de Medicina como una de las medidas establecidas por la Consejería de Sanidad para lograr una situación estable y acorde a las necesidades asistenciales del futuro», puntualiza Álvarez Guisasola.
Los datos que arrojaba el estudio presentado por el ex-ministro de Sanidad, Bernat Soria, destacaban la necesidad de 3.200 médicos especialistas más en España siendo medicina familiar, comunitaria y pediatría las más demandadas. Actualmente, el número de médicos asistenciales activos es de 165.170. El número de especialistas es de 161.967. Anestesiología y reanimación, reumatología, pediatría, radiodiagnóstico o urología serían algunas de las especialidades más demandadas por la sanidad pública. Por otro lado, algunos profesionales del sector creen necesario un estudio homogéneo del número de médicos empleados en España para poder determinar, con más concreción, el número de profesionales requeridos. En relación con esto, algunos institutos de estadística a los que se les ha solicitado dichos datos no los han facilitado por falta de fiabilidad.
Mercado laboral
El filtro de color rosa que ofrece la Administración Pública a los estudiantes con estos datos de requerimiento de personal sanitario se rompe en el momento en el que nos adentramos en el panorama laboral. Según datos del servicio de empleo público de Castilla y León, en Valladolid hay un total de 567 desempleados que solicitan, como primera ocupación, empleo como personal sanitario (médicos, enfermeros, técnicos, auxiliares de enfermería o celadores, entre otros). Esta cifra asciende a 2.899 en Castilla y León. Según el sindicato de enfermería (SATSE) en Valladolid, en la sanidad pública, son necesarios 572 efectivos para completar la demanda de personal de enfermería, sin embargo hay profesionales de esta rama sanitaria que se encuentran en el paro demandando un puesto de trabajo.
En conclusión, se está ofreciendo una imagen a los jóvenes de estabilidad laboral si estudian alguna rama de Ciencias de la Salud. La Administración Pública corrobora esta necesidad de personal sanitario en sus estudios. Pero, contraria a todo esto, está la situación de muchos profesionales que no pueden hacerse un hueco en el mercado laboral y están desempleados. ¿Cuál es el eslabón que rompe la cadena?













