Un día después de declararse en huelga de hambre ante la Consejería de Sanidad, el gerente de Servicio Asistido Urgente (SAU) en Segovia, José María Ibarra, decidió suspender dicha acción para facilitar una solución con la Junta de Castilla y León.
En un escueto comunicado, Ibarra hizo saber a media tarde que suspendía su acción «con el objeto de favorecer la apertura de una vía de negociación que pueda ofrecer una posible solución definitiva».
La protesta del gerente de la concesionaria del transporte sanitaria de la provincia tiene por objeto exigir a la Gerencia Regional de Salud «mejores contratos y mayor financiación» para las empresas que ofrecen este tipo de prestaciones asistenciales en Castilla y León.
Ibarra se plantó el miércoles ante la sede de la Consejería de Sanidad con un cartel en el que anunciaba su huelga de hambre con el propósito de conseguir una solución al problema por el que atraviesa la concesionaria de ambulancias para abonar las nóminas a la plantilla de 130 trabajadores que tiene en Segovia.
La deuda contraída es de casi dos salarios y en total asciende a unos 210.000 euros. Según dijo Ibarra, el panorama es parecido en el resto de empresas que prestan el transporte sanitario para la Junta de Castilla y León. «Soy el primero que ha reventado, pero lo está sufriendo todo el mundo», declaró ante la sede Sanidad Castilla y León (Sacyl).
La deuda contraída es de casi dos salarios y en total asciende a unos 210.000 euros. Según dijo Ibarra, el panorama es parecido en el resto de empresas que prestan el transporte sanitario para la Junta de Castilla y León. «Soy el primero que ha reventado, pero lo está sufriendo todo el mundo», declaró ante la sede Sanidad Castilla y León (Sacyl).
Pagos al día
Sacyl respondió de forma inmediata señalando que SAU está cobrando sin problemas la cantidad recogida en el contrato, que asciende a 4.021.000 euros anuales, cantidad que se hace efectiva en pagos mensuales, por lo que entiende que no se le puede imputar el problema de liquidez de la empresa.
Mientras, la plantilla continuó ayer con los paros puntuales emprendidos el miércoles y el comité de empresa mantiene que de no cobrarse los salarios atrasados la movilización derivará a partir del lunes en una huelga de carácter indefinido. «Entonces ya se dejarán notar los efectos», advirtieron fuentes sindicales.
Mientras, la plantilla continuó ayer con los paros puntuales emprendidos el miércoles y el comité de empresa mantiene que de no cobrarse los salarios atrasados la movilización derivará a partir del lunes en una huelga de carácter indefinido. «Entonces ya se dejarán notar los efectos», advirtieron fuentes sindicales.
Durante los paros del miércoles, tres ambulancias sufrieron roturas de lunas y ruedas pinchadas en actos vandálicos ocurridos en la zona de Nava de la Asunción y Cuéllar













