La presencia del consejero de Sanidad Juan José Güemes en el Desayuno Informativo de Europa Press hacía presagiar que el asunto del área única está más que zanjado entre las dos administraciones, pese a la protesta pública del secretario de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, sobre la decisión ministerial de no presentar recurso alguno. Dos han sido las razones de Jiménez para no hacerlo, por un lado, "la voluntad de diálogo" de Güemes, que se ha comprometido a "revisar las objeciones del Ministerio", y por otro, la ausencia de bases jurídicas para elevar el asunto al Tribunal Supremo. "No sólo como ministra, también como jurista, tengo la obligación de estudiar si hay base jurídica suficiente", ha declarado. En un discurso más social e incluso económico que sanitario, la ministra de Sanidad y Política Social ha hecho un balance del "nuevo modelo demográfico" que caracterizará a España en años venideros, señalando a dependientes, crónicos, enfermedades raras y trastornos mentales como retos de sus dos carteras, "pues son áreas donde las políticas sociales están especialmente mezcladas".
Ni presiones de farmacéuticas ni mala gestión de la OMS
Pese a ser el tema de la semana, el rechazo al recurso contra la norma madrileña del área única esperó pacientemente su turno de preguntas tras la Ley Antitabaco y las vacunas sobrantes de la Gripe A. La ministra de Sanidad y Política Social ha zanjado tranquilamente el tema aludiendo al buen clímax institucional entre Ministerio y consejería madrileña y asegurando que no existe "ningún tipo de malestar en el PSM". En cuanto a la ampliación de la norma aplicada por Elena Salgado, la titular de Sanidad no quiere revelar plazos concretos de su presentación, pero sí asegura no tener "objeciones de ninguna comunidad autónoma" y que el alarmismo de los empresarios hosteleros no cuenta, en su opinión, "con datos contrastados". Sobre el virus H1N1, ha afirmado no ser "partidaria de teorías conspirativas" aludiendo a la supuesta presión de laboratorios farmacéuticos y ha asegurado tajante que "ahora es muy fácil opinar pero la preocupación era real, los contagiados eran reales y los fallecidos eran reales". Tampoco se ha olvidado de la gestión de la OMS, a la que ha defendido apuntando que "ningún centro de control de enfermedades contradijo en ningún momento sus indicaciones".
Las sociedades científicas también participaron en el turno de preguntas. Entre ellas, Tomás Toranzo, presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias, interesándose por los plazos para la aprobación de la especialidad de Medicina de Urgencias, a lo que Jiménez respondió que "está en debate en el marco de la comisión de recursos humanos del Consejo Interterritorial". Y en el turno final, las dudas sobre la sostenibilidad del SNS y la reticiencia de la ministra ante la fórmula del copago, rechazada por otros miembros de su gabinete en anteriores comparecencias públicas. "No creo que dé más beneficios al sistema ni que no afecte a la salud de los ciudadanos. Hay otras medidas para aliviar la carga asistencial y financiera, que vamos a adoptar con las autonomías. No cuestionemos el modelo del SNS", sentencia.
Los retos del espacio sociosanitario
Tras presentar el escenario demográfico de España con previsiones incluso a 40 años vista ("será el segundo país del mundo más envejecido en 2050 según la ONU"), la titular de Sanidad y Política Social ha justificado la unión de sus dos carteras porque "es necesario un espacio de trabajo común sociosanitario ligado a retos fundamentales como los dependientes, crónicos, enfermedades raras y trastornos mentales y de comportamiento". De esa necesidad surge la primera conferencia conjunta de estas áreas, que tendrá lugar el próximo 24 de febrero. La Ley de Dependencia también ha contado con una pequeña reflexión, destacando que pese a la crisis, los beneficiarios aumentaron un 131 por ciento en 2009 gracias al "gran trabajo de las comunidades autónomas y los agentes sociales".
Siguiendo con argumentos de corte social, Jiménez ha recordado los logros de la era Zapatero en el plano de la Igualdad (en el desayuno estaba presente la ministra Bibiana Aído) y las aspiraciones de cara a la presidencia semestral de la UE, con el Tratado de Lisboa y la Estrategia 2010-2020 en el horizonte más próximo.




