El Valedor do Pobo, José Julio Fernández, ha mostrado hoy su preocupación por la ausencia en España de una especialidad de Urgencias Hospitalarias, la cual, en caso de existir, “sofisticaría” el trabajo que se efectúa en la red pública de salud.

El alto comisionado ha recordado que todos los defensores han hecho un informe extraordinario sobre la situación de las urgencias y, en una entrevista concedida hoy a la Cadena Ser en Galicia, ha dicho que se comprobó la existencia de mejoras en los centros, pero aún así hay “picos de asistencias”.

Los datos “más preocupantes” los ha situado en el capítulo del personal, dado que “nos consta que no hay una cobertura por parte de médicos titulares durante las veinticuatro horas, siete días a la semana, y eso hace que los residentes tengan que hacer una cobertura más allá de la que les toca”.

José Julio Fernández no ha considerado imposible la máxima de hacer más con menos, a su entender incluso es algo que hay que tratar de aplicar, máxime cuando las nuevas tecnologías permiten hacer más gestión pública con menos recursos; pero en servicios “muy presenciales, con atención a las personas, es más difícil”.

En este apartado, ha subrayado que “lo que importa no es el presupuesto, sino la calidad del servicio”.

El Valedor do Pobo, que ha dado un seis a las políticas sociales de la Xunta, ha remarcado que la crisis económica afecta no solo a las personas como individuos, también a los poderes públicos, que han de destinar recursos a los ciudadanos que los necesitan.

Por ello, reclama que esas políticas se construyan “desde la necesidad de las personas, no desde los gabinetes de los poderes públicos alejados de esas necesidades”, motivo por el que José Julio Fernández defiende que las ayudas sociales de emergencias sean gestionadas en último término para los ayuntamientos, que son los que “están cerca de las necesidades”.

Para entenderlo, recurre a un símil: “¿Por qué es tan efectiva Cáritas? Porque en cada parroquia tienen contacto directo con las necesidades, lo que permite obtener mejores resultados que otros organismos que trabajan desde Ginebra o desde Madrid”.

El Valedor, por último, concluye que en su informe no hay quejas específicas sobre corrupción, pero sí “sobre la mala administración”, las cuales pueden dar lugar a una investigación de la que se derive una situación corrupta, como prevaricación o tráfico de influencias, y “cuando eso sucede informamos al ministerio fiscal, ya que el Valedor es un buen instrumento para descubrir esas situaciones, pero no para perseguirlas”.

Las quejas están capitalizadas por los servicios sociales, sobre todo dependencia, desahucio, exclusión social y discapacidad, y se nota que hay “una ciudadanía más reivindicativa, que se organiza mejor, usa las nuevas tecnologías y controla mejor a los poderes públicos”.

José Julio Fernández no sabe si éste será o no su último informe: “Soy comisionado del Parlamento. Estoy a disposición de lo que decidan: No tengo opinión ni información”.

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