Realizar un masaje cardíaco durante los cuatro minutos inmediatamente posteriores a una parada cardiorrespiratoria aumenta las posibilidades de recuperación del paciente en más del 50% y reduce el riesgo de padecer secuelas neurológicas. Por ello, la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) ha aprovechado el Día Europeo del Paro Cardíaco, que se celebra este viernes, para destacar la importancia de que cualquier ciudadano sepa reaccionar con rapidez ante una parada cardíaca

La secretaria del grupo de trabajo de Cuidados Intensivos Cardiológicos y RCP de la SEMICYUC, Rocío Gómez, ha explicado que “más allá de los diez minutos de parada sin reanimación, las posibilidades de recuperación son prácticamente nulas”.

En España se producen unos 30.000 fallecimientos cada año por paradas cardiorrespiratorias, aunque en muchos casos la muerte habría sido evitable si alguien hubiera iniciado una maniobra de resucitación cardipulmonar (RCP). Por cada minuto de demora sin realizar la reanimación tras los cuatro iniciales, las posibilidades de que el paciente sobreviva se reducen en un 10 por ciento.

Gómez ha afirmado que, como la mayoría de las paradas cardíacas ocurren fuera de los hospitales, “las posibilidades de tener tratamiento inmediato es baja, lo que disminuye las probabilidades de recuperación y aumenta la de secuelas graves. En la actualidad, solo la mitad de los afectados consiguen llegar con vida al hospital y, de estos, la mitad fallece durante el ingreso como consecuencia de las secuelas o complicaciones de la parada”.

SE NECESITA FORMAR A LA POBLACIÓN

A pesar de que existen muchos desfibriladores presentes en estaciones de transporte público, estadios o centros comerciales, la mayoría de los ciudadanos no saben utilizarlos. Se estima que solo un millón de personas saben hacer una maniobra de resucitación cardiopulmonar, por lo que SEMICYUC realizará varios actos de formación e información sobre resucitación cardiopulmonar en varios hospitales españoles, con motivo de la iniciativa europea ‘Restart a heart day’.

Los desfibriladores pueden ser utilizados por cualquier persona que se encuentre cerca, aunque se necesita un entrenamiento básico previo sobre la maniobra de resucitación cardiopulmonar. Por ello, SEMICYUC se ha propuesto enseñar a realizar la reanimación cardipulmonar hasta a tres millones de personas en los próximos años.

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