El jefe de Urgencias del Hospital del Bierzo y presidente de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) de Castilla y León, José Ramón Casal Codesido, defiende el buen funcionamiento del área que dirige y reconoce colapsos puntuales por una presión asistencial mayor como sucede en todos los hospitales del país. Como presidente de Semes Castilla y León sigue reclamando el reconocimiento de la especialidad de Medicina de Urgencias.

—¿Qué queda por mejorar en el servicio que usted dirige?

—Tenemos que estar en un constante reciclaje, somos un servicio que intenta avanzar e innovar y, en este sentido, un ecógrafo para mejorar la atención a las pacientes será una opción. Con el paso del tiempo se pedirá más material, porque la medicina va a avanzando y, al aumentar el número de urgencias, lo lógico es que poco a poco y de manera paulatina se pida también más personal.

—El 60% de los pacientes que acuden a Urgencias hacen un mal uso del servicio. ¿Hay un cálculo del gasto que ello supone?

—No, pero es tremendo porque, por desgracia, acabas haciendo medicina defensiva, no vaya a ser que a uno entre un millón le pase algo.

—¿Quién hace mal uso de Urgencias, escoge la hora para acudir al servicio?

—Sí. Hay más a partir de las 11.00 o las 12.00 de la mañana hasta las 19.00, hacia las 22.00 puede haber otro pequeño pico y luego baja. Depende mucho del día y de cosas tan curiosas como que haya una cabalgata o un partido de fútbol. Está demostrado que cuando hay partidos importantes baja el número de urgencias que son, precisamente, las de quienes no tendrían que ir.

—¿No hay manera de atajar esto?

—Yo creo que lo que debe existir es un filtro externo. A mí me encantaría que ante de la entrada al hospital hubiera un centro de salud que filtrara de alguna manera a los pacientes. El ejemplo lo tenemos muy cerca, en El Barco de Valdeorras, donde el Punto de Atención Continuada (PAC) está pegado al hospital, puede incluso utilizar instalaciones del hospital y filtra muchísimo, con lo cual el personal de Urgencias tiene más tiempo para dedicarle a los pacientes graves.

—Pero aquí ya hay un PAC en Pico Tuerto. ¿Por qué no se hace uso de él?

—Yo creo que es un problema de educación de la población. Me resulta curioso que hay mucha gente que no lo sabe.

—El Hospital del Bierzo está en pleno proceso de renovación de su gerencia. ¿Qué retos tendrá que afrontar el nuevo gerente con respecto al servicio de Urgencias?

—Somos un servicio con mucha inquietud, estamos metidos en muchas cosas a nivel nacional y queremos mantener esa proyección. Vamos a pedir más medios, más gente, pero dando algo a cambio, haciendo cada vez mejor las cosas por el bien del paciente. Nos gustaría hacer ecografías, nos gustaría ventilar más a los pacientes, que la enfermería pudiera desarrollar alguna técnica más.

—Esto es una reivindicación concreta del Hospital de Bierzo, pero como presidente de la Semes sigue peleando por el reconocimiento de la especialidad de Medicina de Urgencias.

—Llevamos como la friolera de 30 años reclamando eso y está recurrido ante el Tribunal Supremo. Yo siempre he dicho que es un error histórico, nadie lo entiende, no sabemos por qué se ha negado eso. De hecho, vamos en contra de Europa con esto, en 19 países ya está reconocido. Yo, por ejemplo no puedo ir a trabajar de médico de urgencias a Londres.

—¿Qué ventajas tendría?

—La ventaja fundamental es para el paciente. Nadie cuestiona que un cardiólogo recién terminado no sepa hacer las cosas, pero un médico de familia recién terminado si puede ser cuestionado para trabajar en medicina de urgencias porque no tiene la formación suficiente. El paciente tendría otra serie de garantías.

—¿Quiénes trabajan en Urgencias?¿Con qué personal cuenta el servicio?

—Ahora mismo pueden entrar a trabajar cualquier especialidad, desde un médico de familia a un rehabilitador, un radiólogo… Aquí somos todos médicos de familia. Médicos somos en torno a 20, enfermería alrededor de 25 y auxiliares un poco menos. Luego hay celadores, hay gente eventual.

—¿Es tan malo el Hospital del Bierzo como lo pintan?

—A mí me da mucha pena que hablen mal de mi hospital. Yo creo que los trapos sucios debemos lavarlos en casa. Es verdad que hay problemas evidentes, como las listas de espera, pero tenemos gente puntera en muchas cosas. Eso tiene que prevalecer sobre los aspectos negativos. Un sello de calidad a nivel europeo no te lo dan porque eres amigo de nadie. Yo, desde luego, no tengo esa sensación y no quiero creer en ello porque sino me iría a otro sitio. Es un hospital donde se trabaja muchísimo, la gente de eso no se da cuenta.

www.diariodeleon.es