Los niños muertos no sonríen.

Es un título duro, que algunos me aconsejaron cambiar, pero hoy no, hoy estoy cansado.

Cansado de ver como se pierden vidas que se podrían haber evitado.

Cansado de acudir a hogares, colegios y domicilios donde la gente está de brazos cruzados mientras presencian un atragantamiento o una parada cardiorespiratoria.

Cansado de no ver ni rastro de RCP por teléfono.

En definitiva, estoy cansado de no llegar a tiempo.

Tenemos que tener presente que más del 80% de las paradas cardiorespiratorias ocurren en los domicilios, fuera del hospital.

Tenemos que tener presente que 8 de cada 10 españoles reconoce que no sabría actuar si presencia una parada cardiorespiratoria.

Tenemos que tener presente que los atragantamientos son la principal causa de muerte en los menores de un año.

¿A qué esperamos para impulsar esta formación?, ¿a qué estamos esperando?.

Desde el 2014 un Real Decreto recoge la obligatoriedad de la enseñanza de RCP en educación primaria, pero a día de hoy sigue sin tomarse en serio. Cada comunidad autónoma lo adapta a su manera y cada centro educativo a su estilo.

¿Por qué no nos lo tomamos en serio?.

Los niños muertos no sonríen, y no hay más.

Podemos promover actividades con payasos en centros educativos, talleres de cocina o llevar a los niños a ver una obra de teatro, me parece perfecto.

Pero un niño muerto no sonríe, y es necesario que todos nos sensibilicemos con esto.

Asociaciones de padres, profesores, dirigentes y autoridades, deben trabajar para hacer posible que de una vez por todas la divulgación y formación de este enseñanza en centros educativos sea una realidad.

Porque en pleno 2016 que no sepamos hacer RCP es un delito.

¿Por qué siempre tiene que ocurrir una desgracia para que las autoridades reaccionen?.

Esperemos que esta vez no.

Por mi parte, aunque me encanta involucrarme con la humanización de la sanidad desde las originales historias Con Tinta de Médico, reconozco que hay causas más importantes que esas, y que desde mi punto de vista como médico de urgencias prehospitalarias, conseguir acercar la enseñanza de RCP y Primeros Auxilios a los más pequeños es un apasionante reto con el que estoy comprometido, y por suerte, no soy el único.

Por eso como algunos ya sabéis, hace unos meses junto con un excelente equipo multidisciplinar creamos a unos divertidos personajes de animación llamados Jacinto y sus amigos, un vehículo perfecto para acercar este contenido a los más pequeños.

Estamos convencidos que tarde o temprano estos dibujos animados con valor, con la ayuda de socios con compromiso social, alcanzarán la televisión, y salvarán más vidas que las que salvaremos todos nosotros subidos en una ambulancia.

Porque algunos hemos decidido no quedarnos con los brazos cruzados a esperar que ocurra una desgracia.

¿Lo conseguiremos?

J.M. Salas – Con Tinta de Médico

http://contintademedico.com/