Hoy me he ido a un título más largo de lo habitual porque tengo que tocar varios temas, que están relacionados. Todos ellos acerca de la regulación de la profesión de Técnico en Emergencias Sanitarias, en adelante TES.

Empezaré por lo más llamativo. En 2013 escribía sobre el intrusismo profesional en la sanidad, y mencionaba algunos casos de gente que se hizo pasar por médicos o enfermeros. Y también hablaba de la “Operación Diploma”, por la que se había imputado (ahora se dice “investigado”), a varias personas en Gran Canaria por, presuntamente, haber comprado títulos falsos de Formación Profesional (FP). Según el fiscal, algunos los usaron para opositar, por ejemplo a la Policía Local. Otros los usaron para optar a los estudios de TES.
A lo mejor alguien se pregunta, “¿Y por qué no compraron directamente el título de TES?”, pues porque todos trabajan en el sector en la misma región. Y es un mundo en el que nos conocemos todos. No podían llegar de repente y decir, “mira, soy TES”. Así que presuntamente compraron otros títulos, y los usaron para poder pedir plaza en el Ciclo de Grado Medio de Técnico en Emergencias Sanitarias. Mientras la inmensa mayoría de los profesionales del país seguían los cauces adecuados con el esfuerzo que ello supone, muchos incluso obteniendo el título de ESO que no tenían, estos individuos presuntamente delinquieron para poder coger un atajo, riéndose mientras tanto de sus propios compañeros.
La fiscalía los acusa de diversos delitos, a algunos por comprar los títulos, a otro por expedirlos, y a varios más por ser intermediarios entre el administrativo de la Consejería de Educación que los vendía y sus “clientes”. Dos de ellos llegaron a pedir, y obtener, becas para estudiar el nuevo ciclo. Francamente repugnante. Presuntamente han mentido, han ocupado las plazas de personas que tenían derecho a ellas, han obtenido becas que correspondían a otras personas y además no tenían los conocimientos de los que presumían (incluso en fotos rodeados de sus diplomas).

Las penas solicitadas oscilan entre los 3 y 5 años de prisión, hasta 12 años de inhabilitación (profesional y para la docencia, según cada caso), multas y la devolución de las becas con los intereses que hayan podido generar. Como no sé en qué estado está el juicio, y la presunción de inocencia se mantiene hasta que el juez dicte sentencia, aquí dejo el tema, pero esto ha generado dudas diversas entre varios compañeros de profesión.
La primera es si serían despedidos por el mero hecho de perder el título de TES. Pues depende de si ya trabajaban como técnicos antes de que entrara en vigor el RD que regula la profesión o no. Si han sido contratados con un título obtenido fraudulentamente, han de ser despedidos. Si ya trabajaban, depende de si el juez los ha inhabilitado o no. También la empresa puede buscar fórmulas para prescindir de ellos, dada la consecuente pérdida de confianza, pero supongo que eso terminaría en otro juicio.
Hay mucha gente que piensa que hay un límite de tiempo para obtener el título de Técnico en Emergencias Sanitarias o ser despedido, pero esto no es así.

El Real Decreto 836/2012, de 25 de mayo, por el que se establecen las características técnicas, el equipamiento sanitario y la dotación de personal de los vehículos de transporte sanitario por carretera, dicta lo siguiente:

Disposición transitoria segunda. Proceso de adaptación del personal a los nuevos requisitos de formación. 1. Vacantes y plazas de nueva creación: A partir de la entrada en vigor de este real decreto, los conductores y ayudantes de nuevo ingreso en las empresas de transporte sanitario deberán poseer el certificado de profesionalidad en transporte sanitario o título de técnico en emergencias sanitarias en los términos previstos en el artículo 4. Es decir, que para unidades de urgencias (B y C), hay que ser TES, y para unidades de traslados (A), basta con el certificado de profesionalidad.

(…)

3. Quienes a la entrada en vigor de este real decreto estén prestando servicio en puestos de trabajo afectados por lo dispuesto en el artículo 4 y no reúnan los requisitos de formación establecidos en el mismo, ni la experiencia profesional prevista en el apartado anterior, podrán permanecer en sus puestos de trabajo desarrollando las mismas funciones, sin que por tales motivos puedan ser removidos de los mismos. Por tanto, si ya estabas trabajando en tu puesto, no te pueden cambiar de unidad ni despedir por no tener los estudios. Tu puesto está blindado en ese aspecto.

No existe obligación de obtener el título para poder seguir trabajando si ya lo hacías antes de que entrara en vigor la exigencia de la titulación. Pero yo planteo ahora otras posibilidades:

  • Si eres despedido por cualquier otro motivo, no se te puede volver a contratar sin el TES o certificado de profesionalidad.
  • Si te vas de excedencia, ¿Qué garantía tienes de que tu puesto habitual está disponible? Si te incorporan en una unidad de traslados, quizás no puedan volver a incorporarte a una de urgencias.
  • Si se te inhabilita judicialmente por un delito, como el caso que abre este artículo, necesitarás el título para poder volver a trabajar.
  • Y uno más importante. Muchos de los servicios de urgencias de España funcionan con subcontratas. Esto quiere decir, que aunque las ambulancias y los uniformes luzcan logotipos del servicio público, y sean las unidades que se envían cuando alguien llama al 1-1-2 (o al 061 donde aún existe como número de emergencias para las ambulancias), el personal está contratado por una empresa privada, así que…

 

¿Quién dice que en el próximo concurso público, el gobierno de la Comunidad Autónoma no puede exigir que todo el personal, como condición concreta, deba tener el título de TES?

En tal caso, aquellos que no lo tienen no tendrán sitio en la empresa, salvo que tenga más servicios que no sean los que dependen del concurso.

Por ello, siempre le insisto a los compañeros en que saquen el título. Que estudien lo que necesiten y lo obtengan. Aquellos que sostienen que no van a aprender nada nuevo, pues lo sacarán con mucha más facilidad porque ya lo saben todo ¿no?. Aquellos que creen que no pueden porque con los horarios y la familia no es fácil, ya han visto a muchos de sus compañeros con situaciones similares hacerlo, así que saben que es posible. No hay excusas, es algo importante y un seguro para evitar cualquier problema en el futuro.

Y a los presuntos delincuentes, si son condenados, espero que la justicia sea severa y no les salga gratis. Si son absueltos, que se disculpe con ellos quién los ha investigado injustamente, pero el fiscal lo ve muy claro. A ver en qué queda el juicio, y qué medidas toman sus empresas si son condenados.

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